Los musulmanes ya explotaban la riqueza piscícola de la Albufera. A partir de la Reconquista, los diversos monarcas Aragoneses y Españoles propietarios de la Albufera también obtenían sus beneficios quedándose con la quinta parte de todo lo que se pescaba en el lago. En 1857 la actividad pesquera comienza a regularse de un modo más ordenado y acorde con los tiempos que corrían. Se firman los primeros tratados con las distintas cofradías pesqueras de la zona para conseguir que los tributos se pagaran en metálico y no en especies.

La Agricultura de la Albufera es fundamentalmente el arroz. La Albufera ha evolucionado juntamente a este cultivo ya desde tiempos incluso anteriores a Jaime I (ya que el arroz fue introducido por los árabes). El procedimiento empleado para elevar el nivel del terreno y ponerlo en cultivo consistía en realizar, en primer lugar una mota o margen de tierra que sobresalía del nivel del lago, delimitando la parcela del resto del lago. Posteriormente, se acarreaba mediante barcas (albuferencs) el barro hasta elevar lo suficiente el terreno en la parcela y hacerlo apto para el cultivo del arroz. El arroz producido en el Parque natural es casi en su totalidad del tipo denominado “redondo” o “bomba”, fundamentalmente la variedad bahía.